Información sobre el consumo de heroína?

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¿Qué es la heroína?

Varias formas de Heroína

La heroína es una droga ilegal, altamente adictiva. Es una de las drogas más abusadas y uno de los opiáceos  que actúa más rapidamente. Se vende típicamente como un polvo blanco o marrón o como una sustancia negra pegajosa que se le conoce en la calle como “heroína de alquitrán negro”.

Aunque la heroína más pura se está volviendo más común, la mayoría de la heroína de la calle está “rebajada” con otras drogas o con sustancias tales como  azucar, almidón, leche en polvo, o quinina. La heroína de la calle también se puede rebajar con estricnina u otros venenos. Debido a que los abusadores de la heroína no conocen la verdadera concentración de la droga o sus verdaderos contenidos, están corriendo un riesgo de sobredosis o muerte. Además la heroína causa problemas especiales debido a la transmisión de HIV y otras enfermedades que pueden ocurrir al compartir agujas y otro equipo de inyectarse.

Plantas de Amapola

La heroína se procesa de la morfina, una sustancia que existe naturalmente y se extrae de la bellota de la planta amapola o adormidera asiática.

La heroína generalmente se ve como un polvo blanco o marrón. Los nombres asociados con la heroína incluyen “alquitrán negro”, “pasta”, “polvo blanco”, “H”, “dama blanca”, y “lenguazo”. Otros nombres se pueden referir al área geográfica específica, como “el alquitrán negro mexicano”.

aguja-heroina

La heroína se deriva del jugo de una amapola que crece en el sureste y suroeste de Asia, como también en Afganistán y Pakistán, México y Colombia. El zumo de la amapola lo convierten en opio y luego en morfina, y después, la morfina es procesada para convertirla en heroína. Todos los años, se produce y se trafica más de 400 toneladas de heroína que llega a los consumidores alrededor del mundo. La heroína es transportada a los Estados Unidos desde Latinoamérica a través de la frontera de Estados Unidos y México. La heroína de Asia llega mayormente desde Europa a las grandes ciudades de la costa este de los Estados Unidos.

En Norte América se consume más del 40% de la heroína del mundo. Una vez que las drogas llegan al territorio norteamericano, generalmente, son distribuidas entre las bandas de narcotráfico y los grupos criminales que dividen los cargamentos grandes en paquetes más pequeños. Y de ahí, esos paquetes pequeños encuentran clientes con ansias y adicción por la droga.

El área que está más afectada por la amenaza de la heroína es la costa noreste, donde los canales de tráfico han existido por muchas décadas. El aumento en la producción de la heroína en México y en Sur América ha resultado en más ciudades norteamericanas recibiendo cargamentos de esta droga. Miami, Texas y los estados de la costa del Pacifico también han sido particularmente azotadas por esta droga.

Heroína, sus efectos

Cuando una familia descubre que uno de sus seres queridos está consumiendo o es adicto a la heroína, esto puede ser su peor pesadilla. La heroína es una de las sustancias más adictivas que se pueden consumir y los efectos de la heroína son terriblemente destructivos.

Los efectos sobre la salud de la heroína dependen en parte de cómo se consume la droga. ¿Se está consumiendo fumándola, de forma inyectada o inhalada? Fumarla puede causar problemas respiratorios a causa de la contaminación por la heroína, pero también por los adulterantes utilizados para conseguir sacar más beneficios de la venta de heroína. Irónicamente, los problemas respiratorios también pueden aparecer incluso como resultado del consumo de heroína inyectada, ya que los opiáceos suprimen la acción respiratoria del cuerpo. Por ejemplo, la neumonía puede ser resultado del consumo de heroína.

Otras sustancias que se añaden a la heroína también pueden dañar y obstruir los vasos sanguíneos que conectan los pulmones, el hígado, los riñones y el cerebro, lo que puede causar daño permanente a estos órganos.

La Tolerancia, La Adicción y la Retirada

Street - syringes on the ground

Con el uso regular de la heroína se desarrolla tolerancia. Esto quiere decir que el abusuario (abusador) debe usar más heroína para lograr la misma intensidad o el mismo efecto. Conforme se usan mayores dosis a través del tiempo, se desarrolla la dependencia física y la adicción. Con la dependencia física, el cuerpo se ha adaptado a la presencia de la droga y los síntomas de retirada pueden ocurrir si su uso se reduce o se detiene.

La retirada, que en abusadores habituales puede ocurrir en tan poco tiempo como unas horas después de la última administración, produce antojos por la droga, inquietud, dolor en los músculos y en los huesos, insomnio, diarrea y vómito, sudores fríos con piel de gallina (“la pálida”), movimientos de patear (“patear el hábito”, literalmente en inglés), y otros síntomas. Los mayores síntomas de la retirada llegan al tope entre las 48 y las 72 horas después de la última dosis y luego amainan después de aproximadamente una semana. La retirada repentina por parte de usuarios dependientes pesados, quienes están en malas condiciones de salud, es ocasionalmente fatal, aunque la retirada de la heroína se considera mucho menos peligrosa que la retirada del alcohol o de los barbitúricos.

¿Cuáles son los síntomas de la retirada de la heroína?

Sin importar la dosis, se pueden presentar estas reacciones

  • Convulsiones
  • Aumento del ritmo cardíaco
  • Arritmia cardíaca
  • Ataque cardíaco
  • Aumento agudo, repentino de la presión sanguínea
  • Derrame cerebral
  • Depresión extrema
  • Comportamiento suicida

Conforme la retirada progresa, pueden ocurrir subidas de la presión sanguínea, del pulso, del ritmo cardíaco, del ritmo respiratorio, y de la temperatura. Los síntomas de la sobredosis — que puede resultar fatal — incluye jadeo, resecamiento de la piel, covulsiones y coma.

La heroína puede causar sensación de depresión, que puede durar por varias semanas. Esfuerzos para tratar de dejar de usar la droga pueden fallar debido a que la retirada puede ser abrumante, causando que el adicto use más heroína en un esfuerzo para sobreponerse a estos síntomas. Esta arrolladora adicción puede hacer que el adicto haga cualquier cosa por conseguir heroína.

El consumo de heroína está asociado con enfermedades infecciosas

Los consumidores de drogas de forma inyectada a menudo descuidan las acciones básicas que protegen su salud. Si comparten las agujas, corren el riesgo de compartir la hepatitis, el VIH u otras enfermedades. La inyección puede colapsar las venas, causar infección en el revestimiento del corazón o en las válvulas o crear abscesos. Si no se trata, la mayoría de estas condiciones pueden progresar y convertirse en enfermedades más graves que producen la muerte. Por ejemplo, infecciones locales que pueden aparecer como resultado de los adulterantes de la heroína de alquitrán negro de México, pueden convertirse en fascitis necrotizante, una infección que avanza rápidamente y que progresivamente destruye más y más tejido. La heroína de alquitrán negro puede ser adulterada con dextrosa, almidón de maíz quemado, café instantáneo, y, a veces con basura.

Los consumidores de drogas a menudo descuidan otros cuidados personales básicos también. Muchos no logran mantenerse limpios y arreglados e ignoran las enfermedades. Sus vidas diarias se consumen, en su mayoría, en asegurarse de tener suficiente cantidad de opiáceos para prevenir que aparezcan los síntomas de abstinencia de la droga. Cuanto más avanzan en el camino hacia la adicción, más consume su atención este patrón de consumo de drogas y se rompe el patrón de su vida anterior sin drogas.

Cuando se extiende, el efecto del consumo de heroína puede destruir las habilidades de la persona para vivir sin consumir drogas, hasta el punto que ya no sabe cómo tomar decisiones libres de drogas.

Ciertamente, la dieta de un adicto a la heroína está por lo general deficiente de forma severa en nutrientes, lo que pueden conducir a otros problemas.

Los graves síntomas de abstinencia impiden la recuperación

La mayoría de los adictos a la heroína tienen un temor tan grande de los síntomas de abstinencia de la droga que entran en acción durante la retirada, que van a hacer casi cualquier cosa para evitar esta experiencia. Están seguros de que no pueden sobrevivir o disfrutar de algo en la vida si no están bajo los efectos de la heroína, por lo que se niegan a admitir el problema y se resisten a los esfuerzos que se hacen para ayudarlos.

Pero cada día, corren el riesgo de obtener una bolsa de heroína que se ha cortado menos de lo normal, lo cual puede resultar en una sobredosis que les envía al hospital o a la morgue.

La recuperación de la adicción a la heroína, llevada a cabo como lo hace Narconon, puede ser mucho más tolerable que las experiencias de “mono” que el adicto puede haber tenido antes. El temor a los síntomas de abstinencia no tiene por qué ser un obstáculo nunca más para la recuperación. En Narconon, un componente esencial en la rehabilitación de un adicto a la heroína es Programa de Desintoxicación de la Nueva Vida de Narconon, un programa basado en la sauna, que combina los suplementos alimenticios con ejercicio moderado y un tiempo en la sauna para eliminar los efectos residuales del consumo de heroína. Se ha demostrado que este paso ayuda a los adictos a la heroína a recuperarse de las ansias que les mantienen atrapados en la conducta adictiva.

Para obtener más información acerca de la heroína, vea signos y síntomas del consumo de heroína.

¿Cuál es el alcance de la heroína en los Estados Unidos?

Man experiences heroin withdrawal

De acuerdo a la Encuesta Residencial Nacional sobre Abuso de Drogas de 1996, que quizá en realidad subestima el uso del opiáceo ilícito (la heroína), hay un estimado de 2.4 millones de personas que usan heroína en algún momento de sus vidas, y cerca de 216.000 de ellas reportó haberla usado dentro del mes anterior a la encuesta. El informe de la encuesta estima que hubo 141.000 nuevos consumidores de heroína en 1995, y que ha habido una tendencia creciente en el nuevo uso de heroína desde 1992. Una gran proporción de estos nuevos usuarios recientes fumaban, o aspiraban o inhalaban, la heroína,  y la mayoría eran menores de 26 años de edad. Los estimados de uso para grupos de otras edades también aumentó, particularmente entre los jóvenes de los 12 y los 17 años de edad.

“El uso de la morfina en vez del alcohol no es más que selección de males, y el menor de ellos, con seguridad”. Cincinnati Lancet-Clinic. 1889

“La heroína ocupará el lugar de la morfina sin sus desagradable características”. Revista Médica de Nueva York. 1901

“Algunos adictos (a la heroína) admiten inmediatamente que prefieren la metadona como su droga de preferencia”. Revista Internacionqal de Farmacología. 1975

“La Clonidina ha ganado prominencia recientemente como agente quimoterapéutico para la desintoxicación de individuos metadona-dependientes”. Monograma de Investigación de Tratamiento, NIDA. “Investigación sobre el Tratamiento de Adicciones a Narcóticos”. 1983

Referencias: